Sentada sobre el suelo frio, lloraba el recuerdo de su amor, veia el envejecer de la tarde, sorprendida del tiempo transcurrido, se detuvo a mirar el cielo, como hacia mucho no lo habia hecho, dandose cuenta que Dios tambien lloraba, y fue ahí que descubrio que las lagrimas del señor saben a soledad.
Sin saber que hacer, se limito a bajar la cabeza y lloro aun mas, comprendia todo, pero que le podia hacer?, era apenas una niña.
Después de un tiempo incalculable-por que cuando llora dios el tiempo es incalculable- por fin decido borrarse las lagrimas con sus manitas de cera frias, y con una sonrisa apagada le hablo a Dios preguntandole por que lloraba.
-lloro por aquella mujer que se lava todas las mañanas en el lago, lloro porque mañana se casa y comera del fruto prohibido, porque no le hablara a sus hijos de mi, por que pertenecera a otro hombre y ya no sera devota, por que después de mañana verla desnuda sera pecado, ya no podre llegar en la noche y acariciarla suavemente con mis manos convertidas en viento, ni probar sus labios con mi lengua hecha fruto, lloro por que nunca sera suficiente, que jamas creare mujer mas bella que ella, ni mas inteligente, yo que la vi nacer poco a poco, convertirse en mujer, vi brotar unos senos suaves que nunca volvere a ver por que mañana se casa, le pertenecera a otro hombre que la cuidara celosamente, lloro por que esta tarde es la ultima vez que siento su desnudez con el agua de mi piel que brota en aquel lago donde ella acostumbra lavarse.
-Oh Dios yo lloro por la misma razon, hace tiempo que la vida me quito a mi amor, era en aquellos dias en que habitaba en el edén, quizas te acuerdes de mi, me pasaba la tarde correteando mariposas, volando con las estrellas, era tan feliz jugando y riendo todo el tiempo y sabes por que Diosito? por que tenia un compañero magnifico, te diria que lo amaba, pero me quedaria corta, todo siempre perfecto, su perfecta sonrisa, su perfecto cabello, todo un hombre el.
Esa ultima tarde nos besamos por primera vez, invadidos de la lujuria empesamos a acariciarnos de pies a cabeza, sus labios recorrian mi ser y olvidandonos de todo llegamos al climax, fue maravilloso como una lejion de bestias que hambrientas deboraban a su presa,y asi sin mas , el me dijo que le dolia amar, que no queria mas, después un rocio salia de sus ojos –ahora se que se llaman lagrimas- me preocupe mucho, no sabia si le dolian y me dijo que si que terriblemente y fue ahí cuando tambien lo experimente,y tenia razon, las lagrimas de un amor disuelto dolian espantosamente, aquella vez fue la ultima vez que lo vi, después de un tiempo que se me hizo eterno, desperte rodeada de un ambiente estraño y humedo, se oia un idioma extraño, me colgaron de cabeza, golpeandome las nalgas, me sorprendi al ver lo pequeña que era, después de ese ritual tan inecesario me pusieron en una cama de metal muy dura y fria, muy diferente a las nubes en donde acostumbraba dormir, esa fue la ultima vez que mostraba mi desnudes en publico, por que habia nacido con el pecado original.
att: Inocencia*